Los 7 principios de la retención del conocimiento que todo formador debería conocer
Los 7 principios de la retención del conocimiento que todo formador debería conocer
La retención del conocimiento no es un truco. Es el resultado de cómo diseñas el aprendizaje. Siete principios son especialmente relevantes para formadores y profesionales de L&D.
1. Recuperación activa
Haz que los participantes recuperen conocimiento de la memoria. No 'vuelve a leer esto', sino '¿qué recuerdas todavía?' Una pregunta activa la memoria, lo que convierte a la práctica de recuperación en una herramienta importante dentro de la retención del conocimiento.
2. Espaciamiento
Reparte las actividades de aprendizaje en el tiempo. No tres horas de repetición en un día, sino diez minutos repartidos en varias semanas. La práctica espaciada puede contribuir a la retención a largo plazo, como también se describe en la curva del olvido.
3. Relevancia
Las personas necesitan entender por qué algo importa. Una regla abstracta es menos significativa que 'esto es lo que pasa si no sigues este procedimiento'. Haz que el conocimiento sea relevante para la práctica.
4. Aplicación
No hagas que los participantes solo expliquen qué significa algo. Haz que trabajen con ello. La diferencia entre '¿qué es un análisis de riesgos?' y 'te presentamos esta situación, ¿qué riesgos identificas?' es una actividad cognitiva distinta, y precisamente esa segunda forma aporta más.
5. Feedback
Una respuesta incorrecta no es solo un error. Es una oportunidad de aprendizaje. Muestra, por tanto, cuál es la respuesta correcta, por qué lo es, qué error de razonamiento pudo cometerse y cuándo es relevante el conocimiento.
El conocimiento sigue siendo más útil cuando los empleados pueden conectarlo con su propio entorno de trabajo. Usa, por tanto, ejemplos de su puesto, su organización, sus situaciones diarias y escenarios realistas.
7. Repetición según la necesidad
No todos los componentes de conocimiento merecen la misma cantidad de repetición. Cuando un tema se domina de forma constante, puedes ofrecerlo con menos frecuencia. Cuando un tema se responde mal con regularidad, merece más atención. Eso hace que la retención del conocimiento sea adaptativa, ver también con qué frecuencia deberías repetir el conocimiento.
Los siete principios juntos
Puedes verlos como un único sistema: la relevancia lleva al aprendizaje, el aprendizaje a la recuperación, la recuperación al feedback, el feedback a la aplicación, la aplicación a la repetición, y la repetición al ajuste. Eso es mucho más potente que simplemente volver a enviar la misma presentación al cabo de tres meses.
Qué significa esto para los formadores
El papel del formador cambia: el formador no es solo alguien que transmite información, sino alguien que diseña un entorno en el que el conocimiento se construye, se recupera, se aplica y se mantiene. Eso significa que el formador debe pensar, ya durante la formación, en lo que ocurrirá después.
Una lista de comprobación práctica
Pregúntate, en cada formación, qué conocimiento es crítico y qué deben poder hacer los participantes, cuándo recuperan y aplican conocimiento de forma activa durante la formación, y cuándo llega la primera repetición después de la formación, cuándo mides la retención, qué conocimiento debe volver y cómo lo conectas con la práctica. Cuando no se plantean estas preguntas, es probable que el día de formación se diseñe como un evento aislado en lugar de como parte de una estrategia de retención del conocimiento.
Conclusión
La retención del conocimiento no surge de una única técnica mágica, sino de una combinación de recuperación activa, espaciamiento, relevancia, aplicación, feedback, contexto y repetición adaptativa. Eso da a los formadores un principio de diseño mucho más sólido que 'tenemos que repetir más'. La mejor pregunta es: ¿qué conocimiento debe estar disponible y cuándo, y cómo diseñamos el proceso de aprendizaje en torno a eso?